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El coordinador ejecutivo de Economía y Mundo del Trabajo de Izquierda Unida, Javier Alcazar, tras conocer la propuesta de Orden Ministerial que el Ministro de Industria ha remitido a la Comisión Nacional de la Energía (CNE) en la que se determina la subida de las tarifas eléctricas a partir del próximo mes de julio, la calificó como “desde todos los puntos de vista inaceptables para el conjunto de consumidores domésticos y en especial para aquellos de rentas más bajas que verán como el recibo de la luz les vuelve a subir una vez más este año, ya que no hay que olvidar que las tarifas eléctricas ya subieron un 3,3% a principios del mismo, lo que significará que este bien de consumo básico alcance una subida cercana al 9%, cuadruplicando el IPC previsto para todo el año. Subida, que además, posiblemente, no sea la última del año, al revisarse las tarifas de forma trimestral y al ser de la patronal del sector eléctrico muy superiores a las obtenidas”

Para Alcázar “estas subidas tiran por tierra las declaraciones que los responsables gubernamentales hicieron a finales de la pasada legislatura, como por ejemplo las realizadas por D Ignasi Nieto, Secretario General de la Energía, en las que afirmaba que la subida para 2008 seria del 3,3% y que en todo caso estaría muy próxima a la inflación, y ponen de manifiesto que se realizaron en pleno proceso preelectoral y que una vez pasadas las elecciones el Gobierno se plegaría a los deseos de la patronal del sector y de las grandes empresas consumidoras”.

Según Alcázar “no es de recibo que los consumidores domésticos subvencionen mediante el pago de un precio superior a las empresas, ya que estas han disfrutado y lo van a seguir haciendo de unas tarifas sensiblemente inferiores a la de éstos. Y por supuesto menos en pleno proceso inflacionario y tras varios años consecutivos de espectaculares beneficios en el sector eléctrico. Con esta medida empieza a vislumbrase claramente sobre quién va a recaer el precio del ajuste que vamos a tener que soportar para capear la crisis económica en la que estamos inmersos, como no podía ser de otra forma, sobre los trabajadores. Esto consolida el giro a la derecha del Gobierno. Los que han tenido beneficios en la época de bonanza los quieren seguir teniendo ahora a costa de los ciudadanos y, a juzgar por las medidas que se han presentado, lo van a conseguir".

Así mismo Alcázar denunció el intento del Gobierno de “vestir” como de social y de ecológica esta subida “ya que la propuesta de rebaja a quienes tengan una potencia de menos de 3 kilovatios se harás sobre 4,5 millones de contadores no de familias y pocas familias pueden tener menos de esta potencia porque eso da para poner el frigorífico, la cocina y poco más. En la misma dirección afirmó que la supresión de la tarifa nocturna a partir del 1 de julio supondrá el incremento del precio de la luz en un 40% para más de un millón de usuarios, afectados por una decisión unilateral del Ejecutivo a la que debe dar marcha atrás o, al menos, establecer un periodo de transición para que los consumidores se adapten”

Por último Alcázar acusó al Gobierno socialista de “tratar de recuperar buena parte del coste de su compromiso electoral de devolver 400 euros con los impuestos que recaudará con la subida de las tarifas eléctricas, que según nuestros datos podrá suponer un sobre ingreso por IVA y del impuesto de la electricidad cercano a los 2.800 millones de euros que pagaremos todos, desde parados a jubilados y trabajadores con menos ingresos”. 
 

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