Raúl Martín

La Comisión Europea, a través de su Dirección General de Medio Ambiente, ha emitido ya el informe correspondiente a la visita que funcionarios de la Unión Europea realizaron el pasado 21 de mayo a la estación de esquí Sierra de Béjar-La Covatilla a raíz de una denuncia sobre presuntas irregularidades formulada por Ecologistas en Acción. En el texto, al que ha tenido acceso TRIBUNA, se archiva el procedimiento al considerar que la nueva declaración de impacto ambiental subsana los errores iniciales y garantiza que la estación de esquí no se podrá ampliar en el futuro.

El informe manifiesta que “se han descartado los posibles efectos negativos que la estación de esquí pudiera producir sobre lugares protegidos bajo el derecho comunitario, y en concreto bajo las directivas de protección de aves y hábitats, dado que la nueva declaración de impacto ambiental, emitida el 20 de diciembre de 2007 (anunciada por este diario en exclusiva por aquellas fechas), excluye toda intervención susceptible de afectar dichos lugares, en particular la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) y LIC (Lugar de Interés Comunitario) de Candelario”. Por tanto, la Comisión Europea descarta cualquier ampliación de La Covatilla y así lo expresa en el texto a remitir a las partes, “advirtiendo que en el futuro deberá evitarse que el funcionamiento de la estación pueda tener efectos negativos sobre los espacios protegidos más arriba detallados. También se les advertirá que deberán evitar en el futuro que se reproduzcan irregularidades identificadas en este caso en relación a la tramitación y contenido de las sucesivas autorizaciones y estudios de impacto ambiental”.

Por otro lado, el informe de la Unión Europea es además un tirón de orejas hacia las administraciones con competencias en la materia, al calificar la última declaración de impacto ambiental como tardía, aunque “viene a subsanar en la práctica los errores y carencias de la declaración original”. De esta forma se cierra el procedimiento abierto desde hace años contra la estación de esquí de La Covatilla tras las denuncias de Ecologistas en Acción sobre un posible incumplimiento sobre protección de las aves silvestres, protección de los hábitats, de la fauna y flora silvestres, denuncias que quedan archivadas definitivamente. También se cierra una ampliación de las instalaciones hacia Candelario, reclamada por la asociación de empresarios turísticos de la villa (Turiscan) y demás sectores económicos de la comarca al considerar que el turismo de nieve era una herramienta útil contra la despoblación y para generar riqueza en la zona. Sin embargo, los grupos ecologistas y también parte de la comarca bejarana se han opuesto a esta ampliación de La Covatilla por ser incompatible con el Parque Natural de Candelario, cuya tramitación por parte de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León está paralizada desde que surgió una polémica que llegó a desembocar durante meses con pancartas en la villa corita a favor de la estación de esquí y en contra del parque natural, y viceversa.

La mediación de la Comisión Europea pone de momento punto final a la polémica sobre la ampliación de La Covatilla y los grupos ecologistas esperan que ahora la Administración regional se decida a aprobar definitivamente la declaración de la zona como Parque Natural, asegurando que esta fórmula también puede generar riqueza en la comarca bejarana gracias a las importantes subvenciones que concede cada año la Junta de Castilla y León, como ocurre en el Parque Natural de Batuecas-Sierra de Francia y en el Parque Natural Arribes del Duero. En la actualidad también están pendientes las declaraciones como parque natural de Las Quilamas y El Rebollar, que ya gozan de una catalogación especial.

 

Artículo extraído del Tribuna de Salamanca.

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