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Don Miguel Rodero Carazo, en calidad de Responsable local de Izquierda Unida en Candelario, en base al periodo de exposición pública para aprobación inicial de las Normas Urbanísticas Municipales de Candelario, expongo que:

  • Tras un concienzudo examen de las mismas, tras reunirnos con el equipo redactor así como con especialistas y conocedores de la materia llegamos a la conclusión que de no modificarse las propuestas aprobadas determinarán un atentado irreversible al paisaje de un típico municipio de montaña, con una arquitectura tradicional de singular valor,  protegido como Conjunto Histórico (BOE 10.04.1975).
  • Sin tener en cuenta el número de viviendas vacías de nueva construcción que hay en Candelario y a partir de un supuesto crecimiento demográfico inexistente, basado en la utilización interesada de los datos de los Padrones de 2010 y 2011, e ignorando los de 2012 a 2014, que desmienten eso, se han aprobado, como en otros lugares, un incremento de las superficies de suelo urbano y un aumento de las densidades de edificación en la envoltura del casco urbano.

Respecto de lo primero, el Suelo Urbano se aumenta en 59222 m2 (una superficie que es un 23,17% mayor que la ahora existente), reduciendo el Suelo Urbanizable en la misma cantidad y proporción. Este SU sale de la nada, porque no hay infraestructuras suficientes y en particular no existen ahora gran parte de los viales previstos. En la Memoria Vinculante no se aclara si el Ayuntamiento expropiará los terrenos para los viales o si estos serán cedidos a medida que avance un proceso de edificación, claramente especulativo, cuyo ritmo de ejecución nadie puede predecir a día de hoy.

Las densidades se aumentan, además de en siete Actuaciones Aisladas, en recalificaciones en el borde del SU actual  y en el nuevo SU,  con tipologías R1 y R2, que suponen Baja + II + bajo cubierta, con altura sobre rasante de 10,35 m y con cubiertas de hasta el 30% de pendiente. El efecto sobre el paisaje de un casco en la ladera de la sierra, integrado en el medio natural y representativo de la mejor arquitectura tradicional, será irreversible y demoledor. Por un lado, las recalificaciones en el borde más elevado del caserío, determinarán la pérdida del “sky line” tradicional, que debería conservarse por ser un valor singular marcado por la silueta de la iglesia parroquial, como se reconoce en el Decreto de Protección como Conjunto Histórico. Por lo que se refiere a las conversiones a R1 y R2 en la parte más baja, los impactos son especialmente severos en el entorno del parque municipal, para el que se prevé una serie de bloques formando una envoltura en forma de “U” alrededor del mismo. El Parque pasará a ser un patio de vecinos y se verá sometido a una gran presión de tráfico de vehículos rodados, que es incompatible con su condición de espacio público de recreo y de reposo.

Incluso se recalifican a Baja + II + bajo cubierta parcelas en las que existen viviendas unifamiliares de reciente construcción. Esto se hace atendiendo a intereses puramente  especulativos y en contra de toda lógica, porque convierte en una muralla casi continua lo que es, salvo actuaciones irregulares anteriores que ahora se pretenden camuflar, una franja de transición entre el casco urbano existente y el suelo rústico que lo circunda.

Por supuesto que estas modificaciones se hacen contradiciendo todas las declaraciones de protección de los valores del municipio, que se recogen en los Objetivos de Ordenación de la Memoria Vinculante (pág. 2 a 6), al tiempo que se introducen impactos no considerados en el Informe de Sostenibilidad Ambiental.

  • Que en el documento que presentan elevan de 1.500 a 2.000 metros (500 metros)  la altitud de  protección del suelo rústico, un gesto que supone un ataque a las diferentes protecciones de las que goza nuestra sierra como son la Zona ZEPA, LIC así como las catalogaciones ambientales de ser Reserva de la Biosfera. Esta medida es un claro ejemplo de una norma urbanística especulativa y con contenido ideológico.
  • Igualmente observamos con pesadumbre como no se protegen zonas verdes como la integridad del Parque Municipal de Candelario o edificios singulares como pueden ser el Albergue o el “chalé de Tetuán”, construcciones de mucho más valor arquitectónico que la biblioteca, y sin embargo este si lo protegen.

Por todo ello, ALEGAMOS A LA TOTALIDAD y solicitamos la modificación del planeamiento recogido en la aprobación inicial de las NUM de Candelario y su sustitución por unas propuestas acordes con los objetivos de ordenación formulados y a las necesidades reales de nuevas viviendas considerando el planteamiento que realizan especulativo y dañino para el futuro del municipio y sus habitantes, continuando un modelo irracional, especulativo, fuera de toda lógica y argumentado con engaños y un mal criterio.

Por ello les pedimos que reconsideren sosegadamente si van a “bendecir” unas Normas que condenan el municipio, a la espera de un “pelotazo” urbanístico incontrolable que dañará el mayor activo que hoy por hoy tiene Candelario: Su singular belleza.

Sin más, un saludo

 

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