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El eurodiputado de Izquierda Unida muestra su estupefacción ante el hecho de que ayer fuera recibido en el Ministerio del Interior el general marroquí Hosni Beslimane, imputado por la Audiencia Nacional por genocidio y sobre el que pesa una orden internacional de arresto dictada por un juez francés en 2007 por su implicación en el asesinato de Ben Barka.
 
Meyer ha expresado su estupefacción ante la presencia de Hosni Beslimane en la comitiva que acompañaba al ministro del Interior marroquí, Taib Cherkaui, en su reunión con Pérez Rubalcaba. 
 
Hosni Beslimane, jefe de la Gendarmería Real de Marruecos desde 1972, está imputado por genocidio saharaui en la Audiencia Nacional y fue considerado por el juez Garzón como el presunto responsable de "la campaña de detenciones y posteriores desapariciones en Smara en 1976". Del mismo modo, está implicado en el asesinato del líder socialista marroquí Ben Barka en 1965, que fue secuestrado en París. De hecho, el juez francés Patrick Ramaël dictó una orden internacional de arresto en octubre de 2007 instruida por el Ministerio de Justicia francés contra Beslimane y otros cuatro agentes marroquíes, por su participación en la desaparición del entonces principal opositor a Hasssan II. 
 
Willy Meyer se ha preguntado sorprendido "Si conocía su presencia en la comitiva marroquí que acudió al Ministerio de Interior, ¿por qué España no ha puesto a disposición de la Interpol a Beslimane, dadas sus conocidas causas pendientes tanto ante las autoridades francesas como españolas por el asesinato de Ben Barka y por genocidio de la población saharaui?". 
 
Ante esta ignominia, Meyer se ha dirigido a la Comisión Europea y al Consejo para que exijan explicaciones a las autoridades españolas ante la no ejecución de una orden internacional de arresto por parte de España

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