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Si espían al PP, escándalo nacional; si espían a los movimientos sociales, bien hecho está…

Espionaje de la policía española a activistas.

La polémica sobre la furgoneta espía aparcada a pocos metros de un acto del Partido Popular en Valencia se va desvaneciendo conforme queda claro, incluso judicialmente, que el vehículo secreto de la Policía Nacional no vigilaba un acto de este partido sino que lo que espiaba era la proyección de un documental sobre Palestina en la sede universitaria que hay en la misma calle. Cuando era espionaje al PP, escándalo nacional. Como es a los movimientos sociales, tiene pinta de quedar en anécdota.

Como se describe en varias crónicas locales y análisis, los agentes del Grupo IV de la Brigada de Información de la Policía Nacional, el cuerpo que se ocupa por ejemplo de prevenir la influencia del terrorismo islamista, tenía aparcada su Citroën Berlingo de lunas tintadas, con tecnología de escuchas y vigilancia, en la calle Quart de Valencia a las siete de la tarde del pasado jueves.

A 30 metros, el Jardín Botánico de la Universidad de Valencia, se celebraba la proyección y el debate alrededor de un documental sobre Palestina dirigido por el director y profesor universitario Josep Pitarch, y que contaba con la participación de varios intelectuales, de organizaciones de solidaridad con la causa palestina en Valencia y del periodista David Segarra, uno de los tres españoles junto a Manuel Tapial y Laura Arau a bordo de la flotilla de barcos asaltada por Israel en la madrugada del 31 de mayo, cuando murieron al menos 10 personas.

Hablamos con David Segarra, que está muy enfadado: “Después de lo que nos ha pasado, de haber sobrevivido a un ataque injustificado ante el que el Gobierno no ha hecho nada, que encima nos espíen, es increíble”, dice David. “Que nos den explicaciones porque esto es un espionaje político, de los de otros tiempos”. Segarra está convencido de que existe “un prejuicio xenófobo” en que la Policía ponga tanto interés en actos solidarios con la causa palestina. “De todas maneras, si ellos piensan que entre el público había radicales peligrosísimos, que nos lo expliquen también”. La productora del documental proyectado esa tarde está estudiando emprender acciones judiciales si no le convencen las explicaciones oficiales.

La parte ‘hombres de paco’ “Mortadelo y Filemón” – en palabras de Segarra – de toda esta historia es más conocida: un escolta de la alcaldesa de Valencia se percata de que hay algo raro en la furgoneta, los agentes de paisano se identifican como tal y, aunque niegan que estén espiando a nadie del PP, qué más da, la polémica es demasiado buena como para no servirla. Así, de casualidad, acaba sabiéndose que los espiados eran los convocados y convocantes del acto pro palestino.

El documental Més enllá del mur retrata el viaje de cuatro músicos a Palestina para ofrecer su música como nexo de unión y solidaridad.

Artículo extraído de: http://www.nodo50.org/tortuga/Ya-no-hay-problema-la-policia-no

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