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Cayo Lara y Gaspar Llamazares confían en que el Gobierno “no dé cerrojazo” en las próximas semanas a negociar enmiendas parciales que mejoren las cuentas públicas

 

Izquierda Unida registró hoy junto a ICV, a través del Grupo Parlamentario del que forman parte, su enmienda a la totalidad a los Presupuestos Generales del Estado 2010. En rueda de prensa conjunta en el Congreso, el coordinador federal de IU, Cayo Lara, y el portavoz parlamentario, Gaspar Llamazares, anunciaron su rechazo a los Presupuestos tras no considerar suficientes las modificaciones negociadas, sobre todo en lo relativo a hacer más justas y progresivas las modificaciones fiscales propuestas por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Ambos dirigentes valoraron que “el Gobierno ha desaprovechado una oportunidad para buscar y dar una salida a la crisis desde la izquierda”.

 

Al mismo tiempo, tanto Lara como Llamazares indicaron que IU sigue dispuesta a negociar y “estamos con la mano tendida para mejorar hasta el último momento estas cuentas, porque es lo que nos demandan los ciudadanos”, por lo que se mantiene la confianza en que el Grupo Socialista “no dé un cerrojazo” para seguir hablando ahora de las enmiendas parciales.

 

Llamazares explicó los cambios conseguidos del Gobierno en esta primera parte de la negociación, sobre todo “en algunas figuras impositivas progresivas”, pero indicó que los socialistas finalmente apostaron por buscar el acuerdo “con el centro-derecha nacionalista en lugar de con las formaciones de izquierda”. Por ello, advirtió de que al tener ya garantizada la aprobación de las cuentas públicas, el Gobierno socialista “podría dar por clausurado el debate sobre la fiscalidad”.

 

Lara, por su parte, indicó que “España no está para bromas ni improvisaciones” y resaltó que estos Presupuestos “no responden a una salida por la izquierda de la crisis, ni en ingresos, ni en gastos”.

Al tiempo en que insistió en que “seguimos con la mano tendida al Gobierno”, el máximo responsable de IU resumió algunas de las propuestas que se han trasladado desde hace semanas a los dirigentes socialistas para avanzar en la lucha contra la crisis económica.

 

Así, recordó el Plan alternativo de empleo y formación con 35 horas de trabajo a la semana -25 de trabajo directo y 10 de formación- con un sueldo de 700 euros para ir más allá de la prestación de 420 euros por seis meses a los parados que han agotado los subsidios; también el plan público para subvencionar los créditos a las pymes, con lo que facilitar su liquidez y la creación de empleo; la compra por el Gobierno de 100.000 viviendas para ponerlas en alquiler del stock de casi un millón que siguen sin venderse, o la financiación de un plan dotado con 5.000 millones de euros para climatizar viviendas e impulsar la sostenibilidad, con lo que se daría un empuje al sector de la construcción –podrían crearse 300.000 empleos- y al cambio de modelo de desarrollo.

 

Cayo Lara argumentó que “no se pueden recortar recursos en I+D+i y decir que se va a cambiar el modelo productivo”, al tiempo que exigió incrementar los recursos para que la Agencia Tributaria pueda luchar más eficazmente contra el fraude fiscal y evitar que “uno de cada cuatro euros no pasen por la Hacienda Pública”. Completó el resumen de las propuestas de IU reclamando más recursos para los ayuntamientos, cubrir todas las plazas de empleo público de las jubilaciones, así como crear empleo público en educación de 0 a 3 años, dependencia, justicia y atención primaria.

 

Gaspar Llamazares detalló que en la negociación con el PSOE se habían logrado avances en cuestiones como aplicar la progresividad en el ‘cheque-bebé’ y que la deducción de 400 euros al año en el IRPF no se elimine para aquellos con rentas más bajas.

 

También se había avanzado en que aumentara la tributación en el tramo más alto del IRPF –se esbozó que podría pasar del 43% actual al 45%-, al tiempo que se  reclamó al Gobierno una mayor imposición de las SICAV (sociedades de inversión de capital variable). En este punto los socialistas sólo querían para estas entidades un mayor control contra el fraude, sin gravarlas más, de igual forma que no hubo ningún avance en la frontal oposición de IU a la subida de dos puntos del IVA. “El Gobierno se ha plantado en el incremento del IVA y eso gravita sobre el conjunto de la política de impuestos”, dijo.

 

Llamazares recordó al Ejecutivo del PSOE que “la izquierda parlamentaria en su conjunto impugna estos Presupuestos”, lo que debería hacerles reflexionar e impulsar una negociación. No obstante, lamentó en cualquier caso que mientras las cuentas de 2009 fueron las de la “negación de la crisis”, las que se negocian ahora parece que son las “de la desconfianza y la decepción”.

 

Explicó que el objetivo de Izquierda Unida es que el Presupuesto 2010 sea “justo en materia de ingresos, distribuyendo cargas y beneficios ante la crisis de manera equilibrada, y que impulse a la economía y esté dedicado básicamente a la creación de empleo y la protección social”.

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