EL VIRUS B16, TAN PELIGROSO COMO EL VIH

Publicado: Lunes, 23 de Marzo de 2009 21:52 por Autor: Izquierda Unida de Candelario en Articulos de Opinión
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Hasta la fecha el virus B16 había permanecido semioculto al ojo escrutador de los científicos de todo el mundo, debido, sobre todo, a que el virón (partícula infectante) tiene un comportamiento bastante diferente al de los demás agentes infecciosos de la misma familia.

Sin embargo, en un reciente viaje a África ha sido plenamente identificado y se ha descubierto que es el complemento ideal al VIH, es decir al virus de inmunodeficiencia humana, y que ambos, actuando juntos, son letales para la humanidad.

Gracias a su presencia en algunos países africanos, los expertos han podido determinar con plena exactitud el comportamiento maligno del virus B16, lo cual es fundamental para desarrollar políticas profilácticas adecuadas. Desgraciadamente se ha constatado que su erradicación (como se consiguió con el virus de la viruela en 1977) es, hoy por hoy, prácticamente imposible.

¿Por qué se le ha dado el nombre de B16 y cómo actúa?

Se le llama B16 o Bombardero16, porque el nombre de su principal virón es Benedicto XVI, antes también conocido como Ratzinger o Ratzinger Z, un virus que en sus primeras fases de evolución militó en las Juventudes Hitlerianas, aunque, como dice Juan Eslava Galán en su obra El Catolicismo explicado a las ovejas, “obligado por las circunstancias, por supuesto”.

Su forma de actuar es, como dije antes, complementaria al del VIH para provocar el SIDA. Mientras el VIH se aprestar para atacar, el B16 desactiva moralmente el uso de los medios básicos para combatir su expansión. ¿Cómo? Recomendando no utilizar el condón. No solo esto, sino que además, abusando del prestigio de que goza en determinadas regiones de reducido desarrollo social y cultural y en ámbitos humildes y de poca instrucción, asegura que "el condón agrava la enfermedad". Comportamiento artero como pocos, pues en el fondo lo que busca es expandir su nivel de influencia, aun a costa de la salud de los seres humanos.

Se sabe que el virón principal es el B16, pero hay otros elementos infectantes llamados vulgarmente curas, párrocos, obispos y cardenales que actúan en concordancia para obtener los mismos resultados.

Los científicos han localizado el lugar donde radica el foco de irradiación de esta plaga. Lo llaman el Vaticano y es algo así como una multinacional en la que su máximo gestor, B16, reina con poder absoluto, en una teocracia sin consejo de administración ni Cristo que lo fundó. A propósito de Cristo, en esta figura basan todo su tejemaneje, auque el personaje en cuestión, también llamado Jesús, nada sabe del tinglado que se ha montado en su nombre y lo desautorizaría a latigazos si pudiera regresar a su reino de este mundo.

Esta multinacional encubierta, además de facilitar la extensión de VIH, tiene otros objetivos a corto plazo, como son erradicar la investigación con células madre, evitar la interrupción del embarazo y la muerte digna y en general cualquier avance científico que pudiera mermar su poder de influencia en el mundo y, sobre todo, evitar el sufrimiento a los seres humanos, ya que, según alegan desde el Vaticano, a este mundo se ha venido a sufrir y te jodes. (Por eso su logotipo es el anteriormente citado Jesús crucificado y muerto después de muchos padecimientos).

En su viaje por África, donde hay 23 millones de enfermos de SIDA, B16 está desarrollando una intensa actividad contaminadora. Allí, sin embargo, B16 ha lanzado una cortina de humo: “las multinacionales se apropian de los recursos naturales de África”. Tiene razón, pero obvia la actuación de la multinacional que él dirige y que es la que está esquilmando la principal riqueza del continente, la salud, al recomendar no usar el condón y pedir que se practique, eso sí, con moderación el sexo moralmente grato a Dios (Dios es el mismo de antes, Jesús o Cristo, que nada sabe del montaje de quienes usan su nombre para medrar). Este tipo de sexo es el que se lleva a cabo dentro del matrimonio, donde, sin lugar a dudas, no penetra el VIH porque está amparado por Jesús, por Cristo, por Dios y por el Vaticano... ah y por B16.

Artículo extraído de http://elhombredelpiruli.blogspot.com

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