José Antonio García Rubio, responsable de Economía y Empleo, tacha de "inadmisibles y mezquinos" los planes del Gobierno de aumentar en tan sólo 21 euros el SMI, incumpliendo así una de sus principales promesas electorales

Madrid, 23 de diciembre de 2008

Izquierda Unida, a través de su secretario de Economía y Trabajo, José Antonio García Rubio, exige al Gobierno socialista de José Luís Rodríguez Zapatero que "establezca un salario mínimo interprofesional (SMI) para 2009 de 700 euros mensuales
(9.800 euros en cómputo anual), lo que representa un aumento de 100 euros al mes con relación al salario mínimo actual".

"Este aumento es posible y razonable. La actual situación de crisis
económica, aunque real, no puede servir de coartada al Ejecutivo para trasladar sus problemas a los más desfavorecidos. No pueden ser los trabajadores con salarios más bajos, junto a los más de tres millones de parados -un tercio de ellos sin ningún tipo de cobertura- los que paguen principalmente una situación que ellos no han generado, tras años de bonanza económica que ahora se ha caído como un castillo de naipes", asegura el dirigente de IU.

Para el responsable económico de Izquierda Unida, "el Gobierno no puede echar marcha atrás ahora sobre lo que fue uno de sus compromisos electorales y que utilizó como enganche propagandístico durante la campaña electoral del 9-M. Desde IU exigimos una subida real e imprescindible del salario mínimo, más allá de los intereses partidistas con los que algunos han abordado esta cuestión. Esta medida, además de ser de justicia, permitiría mejorar la capacidad adquisitiva de un número significativo de trabajadores cuando estamos al borde de la recesión y contribuiría al aumento del consumo interno, factor principal para la superación de la crisis económica".

"Consideramos inadmisibles y mezquinos --asegura García Rubio- los planes del Gobierno de aumentar en sólo 21 euros el SMI para el próximo año. Las promesas están para cumplirlas y los máximos responsables económicos y laborales del Ejecutivo deberán dar explicaciones públicas de inmediato sobre cómo piensan abordar en el futuro su promesa de que en esta legislatura se alcance un salario mínimo de 800 euros. Este incumplimiento inicial resta aún más credibilidad si cabe a los planes y objetivos de un equipo económico del Gobierno claramente desbordado por las circunstancias".

Izquierda Unida aprobó como objetivo en la IX Asamblea Federal celebrada el pasado mes de noviembre luchar por un salario mínimo de al menos 1.000 euros al finalizar esta legislatura.

"Para ello resultan imprescindible aumentos más sustanciales de los
propuestos por un Gobierno que parece más preocupado en detraer ingresos públicos y rebajar impuestos a los banqueros y sus familias, como se ha visto la semana pasada, que preocuparse realmente por aquellos que tienen más problemas para salvar la crisis", valora José Antonio garcía Rubio..

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